* La guía perfecta para no entender la vida de un expatriado, pero pueden intentarlo...

sábado, 15 de junio de 2013

15 Junio 1970

A estas alturas de blog ya sabrán todos ustedes, mis queridos lectores surrelistas, de mi afición a la historia y de las 'chapas' históricas que en alguna ocasión me ha dado por soltarles en este blog. Cuando alguna vez me releo, de verdad, lo flipo en colores; ya saben, menos en verde y marrón.

Pero la historia que les voy a contar hoy es muy distinta a las anteriores, y la escribo sin necesidad de documentación. Esta historia me la sé de memoria:

Un tal día como hoy de 1970, con el sol seguro que brillando en todo su esplendor, una hermosa mujer de ojos verdes y melena castaña ondulada, daba a luz en Zaragoza a una niña pecosa y ruidosa; desde el minuto cero seguro que empezó a despuntar carácter y personalidad...

Esa niña pecosa, de larga y óscura melena, iba a crecer en el seno de una familia media española, rodeada de todo tipo de lujos... no materiales. Eran los últimos años de la dictadura en España, y las familias trabajaban y vivían al día, preparándose para tiempos de cambio.

Esa hermosa mujer de ojos verdes y melena ondulada, con mucho talento para la costura, había llegado a la ciudad buscándose un futuro -como tantas otras personas procedentes de tantos y tantos pueblos de la geografía española- pero decidió volcar su vida en el cuidado de esa niña pecosa y de dos infantes más que llegarían 5 y 6 años más tarde. Al mismo tiempo se instalaba la Democracia en el país.

La familia creció unida. Eran tiempos de picnics en el río y de Seat 850, donde, sí, entraban 5 personas y todo tipo de maletas. Años más tarde cuando la economía fue mejorando -gracias al trabajo y no a la especulación- llegaron los tiempos del Renault 18 y de "La Casita", o mini casa en el campo a pocos kilómetros de la ciudad, donde disfrutar del aire libre. Se jugaba en la calle, se bebía agua de los aspersores del parque, y se hacían carreras con bicicletas BH y GAC. Afortunado aquel que no se caía o sufría un aparatoso accidente. Pero todo se solucionaba con mercromina, un beso de la hermosa mujer de ojos verdes y melena ondulada, y con un super bocadillo bien relleno de embutidos.

La niña pecosa y de larga melena siguió creciendo y entró en una adolescencia complicada y rebelde, donde rompió todo tipo de moldes. Fueron los años de bailar la jota; de luchar por conseguir salir por la noche una hora más; de gastar kilos y kilos de laca; de fumar a escondidas; de idolatrar a Miguel Bosé; de repetir COU con su mejor amiga y así alargar un poco más su alocada adolescencia; de negarse a recoger la mesa por el hecho de ser mujer. -¡¡¡ Y mis hermanos qué...!!!-

Pero esa adolescente rebelde y rompe moldes se iba a convertir en una guapa y centrada estudiante de medicina. Cómo se nota que cuando algo le gusta a uno, no hay barrera alguna que impida conseguir tu objetivo. Su vocación iba a ser determinante en su futuro y éxito profesional. Uno no es muy partidario de los médicos y todo el rollo familiar y social que hay entorno a ellos. En este caso particular, esta guapa estudiante, sin apoyos de nadie, se iba a recorrer una buena parte de la geografía española luchando por su vocación, su formación y su trabajo. No había límites para seguir aprendiendo y convertirse en una médico 4X4.

Se pueden imaginar el orgullo de la hermosa mujer de ojos verdes y melena ondulada: su primogénita convertida en médico y sus dos infantes menores en ingenieros. La familia era feliz. Los esfuerzos habían merecido la pena y era momento, teóricamente, de recoger los frutos y disfrutar todavía más si cabe.

Pero no, lamentablemente la hermosa mujer de ojos verdes y melena ondulada tuvo que abandonar este mundo; su colon dijo hasta aquí. Fueron tiempos complicados en los que todo cobró otra dimensión...  pero la semilla del cariño la había plantado y cuidado tan bien durante tantos años, que la familia iba a salir a flote.

Esa niña pecosa, adolescente rebelde, y guapa estudiante de medicina, es mi hermana, hoy en día convertida en madre de gemelas y, casualidades del destino o de los genes, en una hermosa mujer de ojos verdes y melena ondulada.

¡Happy birthday!


9 comentarios:

  1. El contrapunto del Oeste15 de junio de 2013, 12:25

    Qué bonito.

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  2. Gracias! Ha sido un post especial...

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  3. Igual no deberia escribir aqui pero.... buuufff es que he llorado.... Ana Cris es maravillosa, es sincera, divertida, transparente.... lo que es por dentro lo refleja en su exterior.... te mereces este homenaje y otros cientos mas... asi seguro da gusto cumplir años.... y enhorabuena al hermano porque ha escrito un texto precioso.

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    1. Gracias y a seguir disfrutando de Anacris...

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  4. Acostumbrados como nos tienes "españolito" a ser irónico y mordaz, esta es una entrada de las que sí quedan en la memoria. Wahrlich schön. Deine Schwester ist glücklich! Sie hat ein guter Bruder!

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  5. Acostumbrados como nos tienes "españolito" a ser irónico y mordaz, esta es una entrada de las que sí quedan en la memoria. Wahrlich schön. Deine Schwester ist glücklich! Sie hat ein guter Bruder!

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    1. Gracias. Celebrar los cumples de tus seres queridos desde la expatración es lo que tiene; te pone nostálgico... La próxima viene de nuevo irónica y mordaz :)

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  6. Acostumbrados como nos tienes "españolito" a ser irónico y mordaz, esta es una entrada de las que sí quedan en la memoria. Wahrlich schön. Deine Schwester ist glücklich! Sie hat ein guter Bruder!

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